La ortodoncia invisible constituye la última incorporación técnica al tratamiento ortodóncico y supone un cambio radical en su concepción, ya que carece de alambres y brackets. Además, la ortodoncia invisible representa una solución estética al ser transparente y apenas perceptible por las personas del entorno y es removible, por lo que, ya sea por razones de imagen o cuestiones prácticas, el paciente la puede retirar en situaciones concretas.

Tras realizar el correspondiente estudio y construir una maqueta de cómo deben quedar ambas arcadas dentales, mediante un programa informático de 3D se planifica con todo detalle el tratamiento y se procede a fabricar con materiales plásticos dos fundas (una para cada arcada dental) que se adaptan con precisión a la dentadura y en cuyo interior se colocan una serie de elementos (aligners), también hechos a la medida, que son los que ejercen la fuerza necesaria para, poco a poco, llevar los dientes hasta la posición deseada.

En Clínica Dental Rafael Peñuelas utilizamos la técnica más avanzada de ortodoncia invisible con la que se pueden corregir diferentes problemas oclusivos:

Mordida abierta:

Puede provocar problemas de masticación dificultad para hablar y problemas más graves como patologías de la articulación temporomandibular.

Prognatismo:

Puede provocar problemas de masticación, deterioro importante de los dientes y encías, dolor en la mandíbula y problemas de articulación.

Mordida cruzada:

Puede provocar desgaste dental, enfermedad periodontal y perdida osea.

Dientes separados:

Los problemas de espaciado pueden provocar problemas en las encías, bolsas periodontales y más probabilidades de que se desarrollen enfermedades debido a la falta de protección de las encías por los dientes.

Dientes muy apiñados:

El apiñamiento dental puede hacer que los dientes estén muy torcidos y acumulen placa y desarrollen caries y enfermedad periodontal con más facilidad.

Mordida profunda:

Puede provocar problemas de encías, irritación y desgaste de los dientes inferiores, además de dolor en la mandíbula y problemas en la articulación.

 

El programa informático permite obtener imágenes muy detalladas de las diferentes fases del proceso, que sirven de referencia para modificar y cambiar las férulas cada dos semanas, manteniendo los correspondientes controles por parte del ortodoncista. La duración del tratamiento dependerá de los problemas que se deben corregir, pero en algunos casos puede ser incluso inferior al de la ortodoncia tradicional, sobre la que además ofrece otras ventajas:

-Permite realizar una correcta higiene oral, pues basta quitar las férulas mientras se lleva a cabo la limpieza.

-Se come con comodidad y se evita que queden restos de alimentos adheridos al aparato.

-Se pueden quitar en ocasiones puntuales sin que se pierda eficacia en el tratamiento

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