La apnea del sueño es un peligroso trastorno de la respiración durante el sueño. La musculatura de la faringe y la lengua se distienden durante el sueño y bloquean las vías respiratorias. Su consecuencia son las pausas reiteradas de la respiración, hasta 600 veces por noche.

Para no ahogarse, el cerebro reacciona con despertares de alarma que la persona que duerme no percibe. La respiración se restablece con espasmos de aire que producen los fuertes ronquidos. Los repetidos despertares perturban el sueño y no permiten descansar.

Los afectados se despiertan somnolientos por las mañanas, están cansados durante el día y les cuesta concentrarse, lo que, por ejemplo, puede causar los temidos episodios de sueño al volante.

 

Las personas que padecen OSAS (Síndrome de Apnea Obstructiva del sueño) pueden tener cientos de fases de apnea (interrupción de la respiración) por la noche y no recordarlo. Si estas personas duermen solas no llegan a saber que padecen esta enfermedad hasta el cabo de muchos años.

 

Los ronquidos altos y constantes pueden ser un signo importante para la enfermedad del síndrome de apnea obstructiva del sueño.

Las consecuencias de una apnea del sueño no tratada son tensión alta, infarto cardíaco o ataque de apoplejía. El síndrome de apnea del sueño también favorece las disfunciones sexuales y la diabetes.

 

En Clínica Dental Rafael Peñuelas ofrecemos una férula para tratar la apnea del sueño, con la cual conseguimos que la mandíbula se desplace suavemente hasta la posición ideal para que el tejido y la musculatura de la faringe se tensen, la lengua se mantenga adelantada y las vías respiratorias permanezcan abiertas durante el sueño.

Esta tensión evita además que la respiración haga vibrar los tejidos blandos de la parte superior de la faringe, una de las causas principales de los ronquidos fuertes.

 

 

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